No es lo mismo esto
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Que esto
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Cada vez que me siento a dibujar me repito a mí misma como un mantra: “Divertite, si te divertís, todo se acomoda”.
Dibujo y pinto desde hace más de 25 años y pasaron por mis clases cientos de alumnos, y siempre se repite lo mismo: nos enfocamos en la técnica, en que quede lindo… y creeme que no es por ahí.
Lo importante está dentro tuyo.
Lo repito en mis clases, en mis vivos: lo que más disfruto de dibujar es cuando llega el momento de ponerle un contexto a lo que estoy queriendo decir con mi dibujo.
Me hace muy feliz pintar esos fondos marinos llenos de colores y diversidad de vida. ¡Lo amo!
¿Que si me di cuenta de esto de entrada? No. Me llevó un tiempo darme cuenta de que, si bien me gusta lo técnico, ¡ADORO desparramar acuarelas, tintas, dibujar y pegar como si tuviera 5 años!
Disfruto muchísimo improvisar marcas, peces, pájaros, tortugas… todo un universo simbólico que he ido construyendo a lo largo de los años.
No es lo mismo el foco de una pintura que el contexto, pero ambos son igual de importantes a la hora de crear algo que disfrutes y que, además, te deje un aprendizaje.
Quizás te preguntes: ¿hay un paso a paso para crear este tipo de contextos?
La respuesta es sí. Hay algunas cositas que tenés que tener en cuenta, pero también es 100% cierto que necesitás experimentar.
Tus materiales seguramente no son los mismos que los míos, ni tenemos la misma manera de percibirlos y usarlos. ¡Gracias al Gran Espíritu por esa diversidad! Si todos hiciéramos todo igual, sería tan aburrido el mundo, ¿no te parece?
Yo, sin dudas, lo que más disfruto es jugar con el contexto de mis pinturas.
¿Y vos? ¿Cuál es la parte que más disfrutás cuando pintás?
Me encantaría leerte. Dejame tu respuesta en los comentarios del blog, aunque sea una frase. Quizás eso que vos disfrutás haciendo pueda inspirar a alguien más a descubrir su propia manera de crear.




















